El exintendente de Aguas Blancas, Carlos “Conejo” Martínez, se entregó el miércoles 8 de octubre en la Comisaría N° 4 del barrio Aeroparque, en la ciudad de Orán, después de haber escapado el sábado pasado durante la ejecución de su orden de detención.
Al momento de su presentación, Martínez quedó formalmente a disposición de la Justicia Federal. Fue trasladado en un vehículo oficial tras ser esposado por miembros del Grupo de Operaciones Festivas (GOF) de la Compañía Guardia de Infantería.
La investigación, iniciada hace aproximadamente dos años, lo señala como presunto líder de una organización criminal dedicada a introducir dinero proveniente del narcotráfico al circuito financiero formal. La causa es impulsada conjuntamente por la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar) y la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac).
Imputados y medidas judiciales
En total, 11 personas están imputadas, entre ellas familiares directos de Martínez: su hijo Miguel Ángel, su hija Jessica Elizabeth, su exesposa Nancy Mirta Cordero y su actual pareja Tamara Tapia. También se acusa a dos contadores públicos por su supuesta colaboración técnica en la bancarización de fondos ilícitos.
Durante los 32 allanamientos realizados el pasado fin de semana, las autoridades incautaron computadoras, notebooks, teléfonos celulares y dispositivos pendrive, que serán peritados para determinar su contenido.
El juez federal de Orán, Gustavo Montoya, dictó prisión preventiva para siete de los imputados y medidas de menor restricción para los cuatro restantes, otorgando un plazo de seis meses para concluir la fase de instrucción fiscal.
Las investigaciones continúan con el peritaje de los soportes digitales y la profundización de las indagatorias a los imputados, mientras se evalúa la posible filtración de información que habría permitido la fuga de Martínez el sábado.